Proyecto Educativo Institucional

Presentación

El Proyecto Educativo Institucional (P.E.I.) es un documento orientativo que concreta la misión del Instituto Parroquial San José, abarcando los aspectos sustantivos de la vida de la Escuela para dar sentido a las prácticas profesionales. 

Este instrumento es el reflejo de nuestra identidad y por ello es una construcción reflexiva y colectiva. El P.E.I. nace como punto de partida perfectible, una elaboración concebida a partir de la trayectoria institucional y en un determinado contexto sociocultural y comunitario. 

La visión de futuro de este P.E.I. se corresponde con las concepciones desarrolladas en el Ideario respecto a la misión educadora y evangelizadora, y a la sociedad que aspiramos construir desde la participación ciudadana y el servicio. Por lo tanto, este documento nos identifica a la vez que nos diferencia de otras instituciones formadoras, constituyendo el resultado del compromiso asumido en torno a los aspectos esenciales y compartidos por la Comunidad Educativa.

Este escrito incorpora elementos resultantes de un proceso de encuentro, de reflexión y de producción teórica de cada agente educativo. Las definiciones expresadas ahondan en aspectos de la educación, de la Escuela y del rol que asume en su función pedagógica y pastoral, cada vez más histórica y social.

Desde su fundación, el Instituto Parroquial San José ha transitado profundos cambios tales como el progreso científico y tecnológico que ha generado transformaciones de un alcance que aún desconocemos; diversos movimientos en las estructuras y organizaciones políticas, sociales, económicas e ideológicas; las variaciones en la intensidad de la globalización, la expansión y circulación del conocimiento, el dinamismo de la comercialización y la apertura de las fronteras, contemplando amplios procesos culturales y migratorios. A estos retos se le agrega la crisis de sentido del mundo actual, el fortalecimiento del concepto de derechos humanos, la reivindicación de las libertades individuales, y la opción por la igualdad de oportunidades en la sociedad. Estas circunstancias históricas se constituyen en desafíos que nos exigen preguntarnos qué lugar ocupa la educación como bien sociocultural y en particular, cómo iluminamos los caminos del futuro desde nuestra identidad cristiana. 

Al momento de su creación, el Instituto Parroquial San José se fundamentó en valores y principios aún presentes en los documentos institucionales. El P.E.I. busca acompañar la cultura del cambio en un proceso de adaptación para un futuro próximo guiados por nuestra misión, visión y valores expresados en el Ideario.




Introducción

Relato del proceso de revisión y actualización

Esta versión del P.E.I. responde a la necesidad de revisar y actualizar las orientaciones que le dan sentido a nuestras prácticas docentes e institucionales. 

Las transformaciones culturales relacionadas a una sociedad compleja y dinámica, exigen desarrollar la habilidad de responder a los desafíos de un contexto emergente, de manera que seamos capaces de reconocer las demandas sociales y fomentar el cambio que conduzca a nuestra Escuela a optar por procesos efectivos y de calidad. Desde esta perspectiva, es importante una revisión de los documentos institucionales que reflejen las transformaciones que  reconfiguran las prácticas sociales, vinculares y educativas .

Consideramos necesario señalar que para la realización de este documento la Comunidad Educativa trabajó los lineamientos aquí abordados teniendo en cuenta las normas vigentes, el espíritu institucional y las particularidades de la realidad organizacional actual. 

Para ello, se estableció un plan de trabajo que permitiera arribar de manera satisfactoria a los propósitos de revisión y actualización del documento que refleja nuestra identidad y con ello, el modo de ser y hacer que  nos caracteriza.

Descubrimos nuestro ser institucional en diversas instancias de trabajo con los miembros de la Comunidad, profundizando la mirada que nos lleva a poner en palabras quiénes somos, cómo nos relacionamos, desde qué paradigmas llevamos a cabo los procesos de enseñanza y de aprendizaje y, fundamentalmente, hacia dónde nos dirigimos.

A partir de encuentros institucionales y de la programación y realización de actividades digitales, la Escuela ha ido recuperando, desde su propio interior, el valor de un documento orientador y la responsabilidad que todos tenemos de ser junto a otros, es decir, del ser institucional. Por ello, el P.E.I. no se trata de una producción abstracta, sino de un texto activo que ilumina la misión educativa evangelizadora.

A continuación detallaremos algunos aspectos del proceso de revisión de este P.E.I. (2016-2021):

  • El personal docente y no docente, familias y estudiantes fueron convocados a participar en la elaboración del presente. 

  • La organización de este trabajo implicó el seguimiento de un plan en el que se incluyeron encuentros institucionales con personal docente y no docente; reflexión, evaluación y ajuste del documento desde el Equipo de Gestión Institucional; la constitución de un Equipo de Redacción del P.E.I., integrado por la Directora de Nivel Primario, el Vicedirector de Nivel Secundario y la Coordinadora del Departamento de Comunicación Institucional; y la revisión de estilo de un equipo docente especializado.

  • Para el relevamiento y recolección de información se utilizaron diversas herramientas, como formularios digitales, jornadas de encuentro e intercambio, afiches testimoniales, fichas conceptuales y notas de los redactores, entre otros.

  • La revisión del P.E.I. comprendió la consulta de normativas vigentes, documentos de la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (J.A.E.C.) de Córdoba, y diverso material bibliográfico. 

Consideramos hasta aquí haber logrado dar un paso importante en este desafío de actualización de nuestra identidad porque somos siendo, y su registro escrito es fundamental para establecer orientaciones adecuadas a las nuevas realidades sociales e institucionales.

Equipo Redactor




1. Notas de identidad

Quiénes somos 

1.1. Nuestra historia

El Instituto Parroquial San José surge de la vocación de la Iglesia de anunciar el Evangelio a todas las personas sintetizando fe y cultura, fe y vida (Equipo Episcopal de Educación Católica, 1985:112). Es por ello que en el año 1959 comenzó a gestarse en la comunidad parroquial el proyecto de fundación de una institución confesional destinada a la educación de los niños de la zona.

La iniciativa fue impulsada por el Párroco Pbro. Luis Andrés Chiavassa Fassi. Como resultado del esfuerzo de toda la comunidad, el Instituto abrió sus puertas en marzo de 1960 cuando oficialmente comenzó a funcionar el Nivel Primario para varones con una sola sección por grado. 

La construcción de su edificio en calle Vélez 252 se realizó en terrenos pertenecientes a la Parroquia, linderos al Templo y a la casa parroquial. Todo esto fue posible a partir de la iniciativa y la ayuda solidaria recibida de la comunidad barrial.


Dos años después, en 1962 se inauguró el Nivel Secundario con un plan de formación de Peritos Mercantiles, actualmente Bachiller con orientación en Economía y Administración.

En 1968 comenzó a funcionar el Nivel Inicial con una sala para niños de cinco años. Dos años después, el colegio empezó un proceso de consolidación y crecimiento institucional, transformándose en una escuela mixta, para mujeres y varones. En 1984 comenzó a funcionar la segunda división de sala de cinco años. A partir de 1985 se habilitó una nueva sección de grados de Nivel Primario.

Desde 1991 la Institución cuenta con un Departamento de Orientación, actualmente integrado por psicopedagogas, psicóloga y asesoras disciplinares en Lengua y Matemáticas.

En 1992 se creó el Nivel Superior para la formación de docentes de Nivel Primario otorgando el título de Magisterio Superior, hoy Profesorado de Educación Primaria. La Institución realizó y continúa realizando un aporte significativo a la comunidad de profesionales de la educación adoptando como definición institucional la atención a la diversidad.

En 1997 abrieron sus puertas las salas de cuatro años de Nivel Inicial. 

En el Instituto funciona el Departamento de Fe y Pastoral iniciado en 1998. Desde 2011 la escuela cuenta con el Departamento de Comunicación Institucional. 

A partir de 2012 se abrió la segunda división correspondiente al Ciclo Orientado del Nivel Secundario, brindando la orientación en Turismo.


Actualmente el Nivel Superior ofrece formación continua a través de postítulos, cursos, conferencias  y talleres para docentes y público en general.

El Instituto Parroquial San José es el fruto de la acción comprometida de párrocos, representantes legales, docentes, personal no docente, estudiantes, familias, egresados, egresadas, y comunidad barrial y parroquial. Esto le confiere características específicas en su Ideario, su Proyecto Educativo, sus prácticas y en su apertura y participación en la vida comunitaria.

1.2. Nuestra Escuela

El Instituto Parroquial San José brinda una propuesta educativa que es considerada un bien social valioso. Se constituye en un espacio de credibilidad y de producción y transformación de la cultura. Se configura en un ámbito plural e inclusivo donde se hace posible la colaboración, la formación, el diálogo y el encuentro con el otro desde el respeto por la diversidad. Está fundado en la convivencia; la construcción de ciudadanía y de la dignidad humana; la expresión de la autonomía y de la responsabilidad; de los derechos humanos y de la libertad; y, esencialmente, en la educación de valores cristianos comprometidos con el prójimo para el bien común.

 

Consideramos a la escuela como una unidad social y cultural compleja que propone procesos de innovación y cambios conforme a los nuevos tiempos, con prácticas institucionales y curriculares significativas. A su vez, persigue el objetivo de desarrollar las potencialidades de los niños, niñas y jóvenes y demás miembros de nuestra Comunidad en todas sus posibilidades.

Concebimos a la institución educativa como un ámbito de formación y socialización que comparte la responsabilidad con las familias en el vínculo pedagógico, pastoral, ético, cultural, social, político y moral. Familia y escuela firman implícita o explícitamente el contrato pedagógico pastoral institucional en el que comparten un destino y una misión en común (Cfr. Documento de trabajo, El Primer Anuncio del Evangelio hoy en Córdoba, 132: 2018). 

Nuestra propuesta de formación promueve el desarrollo integral de las personas garantizando el derecho de todos los niños, niñas y jóvenes a acceder a la construcción social del conocimiento. Nos definimos por la explícita opción de una pedagogía centrada en Cristo, en la transmisión de la fe y de las ciencias. Es nuestro compromiso integrar armónicamente la opción por el Evangelio y el diálogo con el mundo para la construcción de una sociedad más justa y fraterna (Cfr. Ideario Instituto Parroquial San José).


1.3. Misión, visión y valores institucionales

El Instituto Parroquial San José tiene por misión educar integralmente desde la fe y los valores cristianos para el bien común.

Nuestro propósito es ser una institución que, al servicio de su comunidad, sea distinguida por su formación académica y pastoral.

Los valores institucionales iluminan la tarea de cada miembro de la Comunidad Educativa. Nuestros pilares son: educar desde la fe; promover la convivencia escolar fraterna; asumir nuestro trabajo con compromiso; practicar y fomentar la solidaridad y actuar con responsabilidad.

1.4. Estructura académica

Nuestro Instituto ofrece una formación integral que comprende el proceso de enseñanza y de aprendizaje de la persona desde el inicio de su trayectoria escolar hasta finalizar la obligatoriedad en el Nivel Secundario. Ofrece, además, la posibilidad de profesionalización docente en el Nivel Superior.

1.4.1. Nivel Inicial

La Educación Inicial comprende desde los 45 días hasta los cinco años. La ley de Educación Nacional N° 26.206 establece que los últimos dos son obligatorios (sala de cuatro y preescolar) para la inclusión en la enseñanza formal.

La formación inicial constituye una experiencia significativa en la historia individual y social de las personas y se relaciona con el logro de futuros aprendizajes. El nivel cuenta con dos salas de cuatro años y dos salas de cinco años. 

El Nivel Inicial del Instituto Parroquial San José recupera saberes previos de los niños y niñas sobre sus primeros vínculos dentro del contexto familiar y se compromete en la promoción de conocimientos que se profundizan a lo largo de la trayectoria escolar. Brinda una formación integral que comprende los aspectos sociales, afectivo-emocionales, cognitivos, motrices y expresivos a través del juego, el dibujo, la palabra y la progresiva autonomía.     

La tarea del  Nivel Inicial es la de sistematizar y complejizar estas prácticas y generar oportunidades para la manifestación de la creatividad, sensibilidad, pensamiento, imaginación, expresión y comunicación. El proyecto Muestra de Arte potencia estas capacidades en la simbolización gráfica, la percepción,  las nociones espaciales, la motricidad fina y la interacción social.


1.4.2. Nivel Primario

La Educación Primaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a la formación a partir de los seis años de edad. Tiene como objetivo el fortalecimiento de los conocimientos y capacidades desarrolladas en el entorno familiar y otros ambientes sociales de procedencia como en la educación inicial.

La escuela primaria brinda formación integral, básica y común y se divide en dos ciclos de dos secciones por grado: el primer ciclo está compuesto por primero, segundo y tercer grado, y el segundo ciclo se encuentra conformado por cuarto, quinto y sexto grado.

El Nivel Primario del Instituto Parroquial San José busca fortalecer la construcción de capacidades propias de cada área y espacio curricular desarrollando habilidades que permitan ser autónomos y críticos de la realidad; constructores de sentido de pertenencia, de identidad nacional y de compromiso comunitario. Estas prácticas se concretan en el aula, las muestras, las visitas a museos, los proyectos y las salidas educativas.

1.4.3. Nivel Secundario

La Educación Secundaria es obligatoria y constituye una unidad pedagógica y organizativa destinada a jóvenes que hayan cumplido con el nivel de educación primaria. La formación de nivel secundario se divide en dos ciclos de dos secciones por año: un ciclo básico de carácter común a todas las orientaciones y un ciclo orientado de carácter diversificado según distintas áreas del conocimiento, del mundo social y del trabajo.

El ciclo básico tiene el objetivo de lograr que el estudiantado desarrolle autonomía en la construcción de saberes escolares y que descubran la importancia del enriquecimiento del propio saber mediante la continuidad de los estudios.

El ciclo orientado del trayecto educativo de Nivel Secundario de nuestro Instituto cuenta con dos especialidades: 

Economía y Administración: Se trabaja sobre saberes referidos a procesos económicos y organizacionales desde sus dimensiones administrativas. Se promueve la autonomía del educando, la participación y el consenso como estrategias de trabajo colaborativo y de aprendizaje.

Turismo:  Se trabaja sobre saberes referidos a la actividad turística y a su relación con agentes sociales desde su dimensión administrativa. Se brinda al estudiantado información sobre los cambios que se dan en las organizaciones turísticas y se promueve el espíritu crítico, participativo y colaborativo en el proceso de aprendizaje.

A partir de los saberes propios de los espacios curriculares y las prácticas necesarias para contextualizar y aprehender los mismos, se abordan proyectos interdisciplinarios tanto en el ciclo básico como en las especialidades, donde se gestionan organizaciones empresariales y turísticas, dándole una impronta administrativa a ambas orientaciones. 

1.4.4. Nivel Superior

La educación superior brinda a quienes han finalizado la escuela secundaria, la posibilidad de continuar con sus estudios superiores. Favorece la realización del proyecto de vida personal, la incorporación al mundo del trabajo y contribuye al bien común. 

Las definiciones curriculares del Nivel se encuadran en el Diseño Curricular para los Profesorados de Educación Primaria expresado en la Resolución Ministerial 979/14.

La propuesta educativa de Nivel Superior del Instituto Parroquial San José tiene el objetivo de formar profesionales docentes de Nivel Primario para niños, niñas y personas adultas. Propicia el desarrollo de saberes para diseñar, planificar, poner en práctica y evaluar los procesos de enseñanza y de aprendizaje de manera activa, creativa y colaborativa.

El Profesorado de Educación Primaria ofrece una formación académica de cuatro años con una definición institucional en atención a la diversidad. Además, la propuesta curricular cuenta con Trayecto Pastoral, acorde a la visión y misión de nuestro Instituto Parroquial.

El proyecto de Práctica Docente, como eje de la formación, ofrece intervenciones áulicas en escuelas asociadas de gestión privada y estatal, y en diferentes modalidades del sistema.

El Nivel Superior del Instituto Parroquial San José está inscripto en la Red Provincial de Formación Continua, por lo que brinda capacitaciones para estudiantes y para quienes han finalizado los estudios superiores.

1.5. Infraestructura

El Instituto Parroquial San José realiza sus actividades educativas en diversos espacios de encuentro y desarrollo pedagógico:

  • 15 aulas destinadas a la educación primaria, secundaria y superior; algunas de ellas se encuentran equipadas digitalmente.

  • Aula de informática.

  • Aula laboratorio.

  • Dos salas con pizarras digitales destinadas a la educación inicial.

  • Biblioteca.

  • Oficinas: representante legal; dirección; vicedirección; secretaría; preceptoría; administración; recepción; Departamento de la Fe y Pastoral; Departamento de Orientación; Departamento de Comunicación Institucional.

  • Sala de docentes.

  • Sala de personal no docente.

  • Patio cubierto y patio descubierto.

  • Patio de juegos.

  • Salón de usos múltiples.

  • Gimnasio en Campo de Deportes.

  • Espacio abierto en Campo de Deportes.

  • Kiosco y librería.

  • Cinco sanitarios para adultos y cinco para estudiantes.

  • Sala de guardado para elementos de educación física. 

  • Sala de depósito en Campo de Deportes.

  • Mesas de material en Campo de Deportes.

  • Dos  sanitarios en Campo de Deportes.




2. La Comunidad Educativa

¿Con quienes aprendemos?

2.1. Organigrama

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Toda actividad formativa de una escuela se ordena en torno a un diseño curricular y a una organización institucional que gestiona las acciones y responsabilidades de cada uno de sus miembros. 

La Comunidad Educativa está compuesta por personas que desarrollan su actividad respondiendo a su vocación. Para lograr este objetivo, la institución se organiza dando fundamento unos a otros, cada cual desde las funciones específicas que asume en la Escuela. De este modo, todo el personal cobra sentido en su misión de servicio siendo corresponsables desde la complementariedad de los demás. 

El organigrama institucional de nuestra Escuela se estructura en pirámide invertida. Esta organización mantiene las jerarquías pero opta por el sentido de servicio y de trabajo en equipo. Es decir, significa identificar y satisfacer las necesidades legítimas del otro superando los obstáculos para que todos los miembros de la Comunidad sean eslabones de servicio (Cfr. Hunter, 1999:80).

Desde este paradigma, describiremos a los actores institucionales que conforman el sistema.

La identidad parroquial anima a la comunidad a la realización de un proyecto educativo que sintetiza fe, ciencia, cultura y vida al servicio de la tarea transformadora para la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Esta misión compartida acerca y profundiza los lazos entre la Parroquia, la Comunidad y la Escuela.

El centro de toda práctica pedagógica es el estudiantado, destinatarios de una educación integral fundamentada en valores cristianos para la definición y desarrollo de su proyecto de vida.

Las familias acompañan la tarea formativa de la escuela, siendo corresponsables de la educación integral de niños, niñas y jóvenes. Por lo tanto, familia y escuela adhieren a un proyecto pedagógico-pastoral en el que comparten una vocación y una misión en común.

Las actividades extracurriculares son enriquecedoras de la oferta educativa y se realizan en dependencia del Representante Legal.

El personal no docente de la Institución se encuentra al servicio  de toda la Comunidad, especialmente de estudiantes y familias. Desde su rol y funciones, comparten la responsabilidad educativa colaborando activamente en el proceso formativo de las personas destinatarias de cada práctica escolar.

El área no docente comprende al personal Administrativo, de Recepción y  Maestranza (limpieza y mantenimiento). El personal realiza su tarea bajo la organización, dependencia y supervisión del Administrador. La Institución cuenta con asesoramiento contable externo. 

Quienes desempeñan su tarea desde el rol de Ayudante Técnico,  el espacio de Biblioteca, Preceptoría y Bedelía, colaboran con la acción educativa del personal docente, facilitando sus requerimientos. Son dirigidos por los Equipos Directivos de cada Nivel. 

Preceptoría/Bedelía y docentes trabajan juntos para formar y acompañar a los estudiantes tanto en su proceso de enseñanza y de aprendizaje, como en su desarrollo desde la fe para la vida. El personal educador es testimonio activo de la pedagogía de Jesús y tienen la misión de acompañar el crecimiento y desarrollo integral de los estudiantes. Manifiestan el deseo por la excelencia profesional, asumiendo su perfectibilidad a través de su formación continua. Dependen de los equipos directivos de cada Nivel y se relacionan directamente con Ayudantes Técnicos, Biblioteca y Secretaría Académica, siempre en comunión con los demás miembros de la Comunidad Educativa y al servicio de estudiantes y familias.

El personal del Departamento de Orientación está compuesto por psicopedagogas, psicóloga y asesoras técnico disciplinares. Las psicopedagogas y la psicóloga acompañan las trayectorias socioeducativas de los sujetos de aprendizaje. Por otro lado, las asesorías pedagógicas orientan a los equipos directivos de todos los niveles en los campos específicos de matemática y lengua y literatura acompañando al personal docente en sus propuestas de enseñanza. La tarea de los miembros de este departamento es dirigida y supervisada por los Equipos Directivos de cada Nivel y depende de la Representación Legal. 

El Departamento de la Fe y Pastoral está constituido por una coordinación y docentes de los espacios curriculares de formación religiosa de todos los niveles educativos. Su actividad está orientada a promover la Escuela en clave pastoral y posibilitar los vínculos fraternos con la Parroquia, dependiendo de manera directa del Párroco, Representante Legal y con estrecha vinculación con el Equipo de Gestión Institucional.

El Departamento de Comunicación Institucional está compuesto por una coordinación y una ayudantía. El área tiene por misión el fortalecimiento de la identidad y cultura institucional a través de prácticas comunicacionales internas y externas. Las funciones del Departamento son dirigidas y supervisadas por la Representación Legal y se encuentra en estrecha vinculación con los Equipos Directivos.

La tarea de todos los departamentos institucionales está vinculada a las necesidades del Equipo de Gestión Institucional posibilitando la articulación de los diferentes niveles. 

La Secretaría mantiene una relación estrecha con la Preceptoría/Bedelía y con los docentes, siendo un eslabón fundamental que vincula a estos con las autoridades del nivel. 

El Administrador es responsable de organizar y gestionar la administración en materia laboral, contable y económico-financiera. Garantiza el mantenimiento del edificio escolar y su limpieza para el normal desarrollo de la actividad escolar y asigna los recursos necesarios para la provisión de insumos y de mobiliario. Realiza su actividad en dependencia directa del Representante Legal.

Los Equipos Directivos son quienes asumen la misión de liderar, conducir y cuidar a la Comunidad Educativa (Cfr. Otero, 2015: 26). Son responsables de dirigir y gestionar cada Nivel educativo y tienen la vocación de acompañar y orientar a los miembros de la Comunidad en el desarrollo del P.E.I. Dependen del Representante Legal y organizan la tarea de las secretarías, del personal docente, biblioteca, Ayudantes Técnicos y Departamento de Orientación y Asesorías técnico disciplinar. Asimismo, mantienen una vinculación cercana con los Departamentos de Comunicación Institucional y de la Fe y Pastoral y con el Administrador. 

El Equipo de Gestión Institucional está compuesto por el Párroco, Representante Legal y Equipos Directivos de cada nivel de formación. Disciernen, gestionan y animan comunitariamente la planificación estratégica institucional para llevar adelante la misión educativa y pastoral de la Escuela. 

La Representación Legal es responsable última de la consolidación y desarrollo del servicio educativo-pastoral. Conduce, alienta y acompaña la gestión educativa en las dimensiones administrativa, pedagógica, pastoral y comunitaria, y designa a todo el personal del Instituto. 

El Sacerdote, como Párroco, cuida y anima el vínculo Parroquia-Escuela, acompañando espiritualmente a toda la Comunidad Educativa. Participa en el proceso de selección y designación de los integrantes del Departamento de la Fe y Pastoral y planifica con ellos el proyecto pastoral de la escuela y orienta su realización. 

El Arzobispo designa al Párroco, al Representante Legal del Instituto y a los miembros de la comisión directiva de la J.A.E.C. La misma acompaña y orienta a la escuela en las dimensiones socio-económicas, pedagógicas y pastorales. 

La Dirección General de Institutos Privados de Enseñanza (D.G.I.P.E.) supervisa y acompaña las tareas administrativo-pedagógicas de la Escuela en el marco de las normativas dispuestas por Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba.

2.1.1. Estudiantes

Perfil de estudiantes

El Instituto Parroquial San José brinda una formación que contempla cuatro niveles de escolaridad formal del sistema educativo: inicial, primario, secundario y superior, los tres primeros de carácter obligatorio. Nos definimos como una Unidad Educativa, trabajamos para formar a estudiantes de manera integral e integrada, promoviendo la capacidad para descubrir su vocación, fundamentada en los valores cristianos con un perfil claramente solidario.

De esta manera, formamos personas críticas, reflexivas, analíticas y creativas, siempre dispuestas a seguir aprendiendo para alcanzar su máxima realización en pos del bien común. 

Educamos sujetos sociales capaces de desarrollar proyectos, trabajar en equipo, en un ejercicio maduro de apertura, tolerancia, reconocimiento y respeto por las diferencias para la convivencia social en los distintos contextos, asumiendo y valorando la diversidad en diálogo con la pluralidad cultural.

Promovemos la interioridad y la plenitud de conciencia a partir de la reflexión y el encuentro profundo con la fe a la luz del mensaje cristiano.

Favorecemos el desarrollo de la empatía para comprender la historia del prójimo, reconociéndolos fraternalmente, siendo solidarios en la necesidad, respetuosos en la alteridad y críticos en la verdad (Cfr. Ideario Instituto Parroquial San José). Cultivamos su participación responsable en todos los ámbitos de la vida, fomentando las prácticas democráticas, el pluralismo, el diálogo, la solidaridad y el respeto para el fortalecimiento de vínculos sociales fraternos.

Propiciamos estudiantes que respetan y cuidan del medio ambiente, (Cfr. Francisco, 2015: 75) sus cuerpos y la vida, reconociendo y desarrollando habilidades, tanto físicas como intelectuales, sociales y espirituales, que les permitan un desarrollo integral como individuos y como parte de una comunidad, reconociéndose como personas capaces de valorar y respetar su propia sexualidad y la de sus pares.

2.1. 2. Familias

Para Jesús, María y José fueron sus primeros educadores. Nuestro Instituto concibe a la familia como el espacio primario donde niños, niñas y jóvenes aprenden a relacionarse a partir de una red de vinculaciones intersubjetivas. Es el lugar privilegiado donde se transmite el estilo de vida, los comportamientos, las actitudes y los valores humanos y sociales (Cfr. Documento de trabajo del XI Sínodo Arquidiocesano de Córdoba: 130). El deber de la educación familiar como primera escuela de virtudes, es, entonces, un principio irrenunciable. 

Asumimos que las familias se constituyen en agente natural, siendo el primer y principal núcleo dentro de la sociedad. En nuestra Comunidad Educativa, son corresponsables de la compleja tarea de educar integralmente a la persona. 

La Sagrada Familia nos invita a mirar de manera amorosa a las nuevas configuraciones familiares, alentando a un continuo diálogo entre escuela y familia en la búsqueda colaborativa de acuerdos para la construcción de un proyecto de vida en común.

Nuestra Escuela está orientada a colaborar con las familias para que cada estudiante descubra y potencie sus dones en relación a Dios y al prójimo.

Los miembros de nuestro Instituto son partícipes activos y necesarios de un espacio de fraternidad y diálogo, de construcción de relaciones fundamentadas en el respeto y la discreción. Por ello, la unidad familiar tiene la misión socioeducativa de sostener el cumplimiento y asegurar la escolaridad obligatoria; apoyar y seguir la trayectoria escolar y respetar y hacer respetar la autoridad pedagógica y las disposiciones de la Institución.

Con la vocación de potenciar la calidad de la enseñanza que brindamos en nuestra Escuela, posibilitamos la construcción de acuerdos pedagógicos y didácticos significativos con las familias. Nuestro Instituto promueve espacios comunitarios para la participación, la colaboración, el encuentro y la formación compartida.

La familia es el espacio privilegiado de credibilidad. Es el lugar donde las enseñanzas de la escuela católica se validan y refuerzan. Es fundamental que compartan con la Escuela no sólo la vocación educadora, sino también una misma cosmovisión para acompañar a las personas en la definición de su proyecto de vida y en la maduración de su fe. 

Reconocemos el derecho y la obligación de las familias de brindar y asegurar la educación y el cuidado de sus hijos e hijas, de manera tal que favorezcan el afianzamiento y desarrollo integral de los mismos. Las familias tienen la libertad de elegir la opción educativa que responda a sus convicciones éticas, filosóficas y religiosas reflejadas en el Ideario Institucional y en su consecuente práctica diaria. 

Familia y Escuela favorecen una comunión por su corresponsabilidad educativa y la formación en el anuncio y crecimiento de la fe. Firman el contrato pedagógico-pastoral en el que comparten una vocación y una misión en común (Cfr. Documento de trabajo del XI Sínodo Arquidiocesano de Córdoba: 132). Nuestra formación anuncia el sentido de la vida y de los valores cristianos. Desde este espacio confesional, la fe se abre al diálogo con las ciencias, las culturas y las diversas realidades, posibilitando un aprendizaje intersubjetivo y transformador. 

2.1.3. Personal no docente

El personal no docente se reconoce como agente educativo que posibilita y comparte la tarea de la escuela. En nuestro Instituto, todos los miembros de la Comunidad somos coeducadores, partícipes activos del proceso de enseñanza y de aprendizaje de niños, niñas y jóvenes. Cada persona desde su función, dones y fortalezas, aporta a la misión trascendente de la escuela parroquial.

Como actor educativo, el personal no docente es referente y multiplicador de la cultura institucional. Promueve los valores de nuestra Escuela con sus actos y palabras, siendo prudente y respetuoso de todos los miembros de la Comunidad.

Su trabajo colaborativo y en equipo es un valor que atraviesa la Escuela. Las condiciones del edificio, del mobiliario y la disponibilidad de los recursos para el desarrollo de las actividades propias de la Escuela, es responsabilidad del personal no docente. 

El área administrativa es de gran importancia en el funcionamiento del Instituto al organizar y gestionar los recursos, ingresos y gastos inherentes a la prestación del servicio educativo y en el cumplimiento de las obligaciones laborales, fiscales y contractuales.

2.1.4. Personal docente

Como Comunidad Educativa y miembros de la Iglesia, asumimos el trabajo en clave pastoral. Somos una comunidad de educadores con la certeza de que nuestra vocación es cultivar y desarrollar el Primer Anuncio del Evangelio recibido en las familias junto con los saberes de la cultura y el mundo contemporáneo. 

A partir de nuestra misión y “atentos a los signos de los tiempos” (Ideario Instituto Parroquial San José), comprendemos las capacidades y necesidades de los niños, niñas y jóvenes de esta época en torno a una realidad múltiple y cambiante, reconociendo que la singularidad de cada historia contribuye a la construcción de una comunidad educativa diversa y plural. Esta heterogeneidad que resuena en el aula nos interpela no sólo a brindar propuestas de enseñanzas que promuevan igualdad de oportunidades y de acceso a la cultura, sino que además, nos exhorta a integrar los saberes socialmente significativos, con la Verdad del Evangelio, educando desde la fe para la vida. 

La educación es una práctica social y, en consecuencia, necesita de un otro. Por ello, la tarea docente está enfocada en los procesos de enseñanza y aprendizaje y en estrategias eficaces que tengan como actores principales de la escena educativa a los y las estudiantes, generando un vínculo de confianza entre educadores y educandos. 

Creemos que es inherente a nuestra vocación docente la disposición continua y permanente y la apertura a nuevos desafíos que tiendan a contribuir en el crecimiento y desarrollo de los niños, niñas y jóvenes de manera integral, trabajando coordinadamente y en comunión con los principios de la Escuela y de las familias. Compartir la misión educadora nos invita a confiar en pares, autoridades y familias, comprometiéndonos a asumir responsablemente la tarea encomendada.

Nuestro patrono San José es modelo de maestro, de bondad y de compromiso. Siguiendo sus enseñanzas, propiciamos una comunidad de escucha, diálogo y de trabajo colaborativo en virtud de la construcción de un ambiente de desarrollo humano y de aprendizaje fraterno. Brindamos un servicio educativo que desarrolla sentido de pertenencia, autorreflexión, respeto por la diversidad y pasión y entusiasmo por la vocación que nos convoca. 

La educación es un bien social. Es un derecho y un deber ciudadano regulado por el Estado que garantiza una formación de calidad. Nuestras prácticas educativas buscan descubrir las oportunidades y potencialidades que se ponen de manifiesto en la formación de estudiantes, con compromiso, ética y responsabilidad profesional.

La selección y jerarquización de los contenidos, así como su estrategia para el diseño de propuestas pedagógicas, son un atributo de la tarea docente que siempre busca ampliar los horizontes y las herramientas que posibilitan un aprendizaje significativo. La planificación de actividades diversificadas, el uso de diferentes espacios y la variedad de estrategias, responden a la gestión de la enseñanza orientada a las particularidades de los grupos y de las singularidades de las personas destinatarias de cada práctica educativa.

Las tecnologías de la información y la comunicación se constituyen en recursos y estrategias para el desarrollo de capacidades múltiples. Este enfoque didáctico diverso es el resultado de la búsqueda de prácticas pedagógicas flexibles que atienden a las necesidades contemporáneas, y brindan una calidad educativa adecuada a los nuevos tiempos.

2.1.5. Departamentos institucionales 

2.1.5.1. De la Fe y Pastoral

El Departamento de la Fe y Pastoral asume la tarea de posibilitar un proceso continuo y gradual para la construcción de la escuela en clave pastoral, entendida como una transversalidad que impregna la institución, la comunidad, a cada uno desde su rol y función, y los saberes desde diversos ámbitos y vínculos, todos ellos según la antropología cristiana evidenciados a través de testimonios y acciones. 

La pastoral forma parte intrínseca de la naturaleza y la misión de la Iglesia y nace de su mandato de evangelización. En la escuela católica la misión de la pastoral es inculturar el Evangelio y evangelizar la cultura. 

Este Departamento anima la pastoral fortaleciendo el vínculo Parroquia-Escuela por medio de acciones compartidas a partir de los lineamientos del plan arquidiocesano.  Elabora y articula la planificación pastoral institucional vinculando a los actores de la Comunidad Educativa y acompaña el crecimiento espiritual de todos sus miembros.

Entre sus funciones, promueve los valores y virtudes de nuestro Patrono San José; propicia espacios de oración y de formación comunitarios; gestiona y posibilita las acciones solidarias de la escuela. 

2.1.5.2. De Orientación

El Departamento de Orientación tiene la finalidad de ayudar y orientar en los procesos de enseñanza y aprendizaje, en estrecha y permanente colaboración con todos los integrantes de la Comunidad Educativa. 

La conformación de un equipo de trabajo dentro del Departamento de Orientación,  constituye el eje central que permite acompañar la complejidad de las demandas de la escuela.

El Departamento de Orientación observa, percibe, escucha y detecta las diferentes demandas para diseñar e implementar un acompañamiento en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, gestando espacios favorables en situaciones particulares de los y las estudiantes, colaborando en proyectos que generen mejores condiciones institucionales. Por ello, entendemos a este Departamento como asistencia psicopedagógica que sugiere la intervención de profesionales externos conforme a las necesidades de cada estudiante y según legislación vigente con la finalidad de favorecer, brindar estrategias de resolución de situaciones y/o manifestaciones observadas en los niños, niñas y jóvenes. Además acompaña las trayectorias escolares en la articulación entre los niveles.

El Departamento de Orientación está integrado por las asesorías técnico disciplinares. Éstas tienen la función de posibilitar la optimización de las prácticas pedagógicas, contextualizándolas para su aplicación en los distintos niveles de la Institución.

El eje central de la asesoría técnico disciplinar está constituido por las prácticas profesionales docentes. Es por ello que su función primordial es la de generar un espacio de acción-reflexión que permita encontrar, compartir y consensuar planificaciones, estrategias, instrumentos y acciones vinculadas a los procesos de enseñanza y de aprendizaje en torno a la comprensión y respeto por la diversidad. 

Entre sus funciones se destacan acciones de asesoramiento pedagógico, de resolución de problemáticas detectadas en el proceso de enseñanza y aprendizaje de los espacios curriculares de su competencia, acompañando las trayectorias escolares en la articulación entre los niveles y la capacitación docente.

2.1.5.3. De Comunicación Institucional

Este Departamento tiene la misión de posibilitar la optimización de los mensajes y canales de comunicación de la Escuela, diseñando estrategias de conversaciones de acuerdo a los objetivos de cada práctica comunicativa.

En el desempeño de sus funciones, asesora, planifica y gestiona actividades comunicacionales propiciando un entorno de emisión y recepción para el potenciamiento de los mensajes institucionales.

La actividad principal del Departamento de Comunicación versa en torno a diversas prácticas propias del área que en su conjunto gestionan la identidad institucional. Es por ello que, en el marco del desarrollo de sus funciones, asesora a los actores internos que definen la personalidad institucional desde el estilo de conducción. 

La construcción de la identidad organizacional se gestiona desde la definición de la personalidad social a partir de los contenidos que se socializan. En consecuencia, el Departamento tiene la función de definir el lenguaje visual y conceptual que asume la Escuela propiciando una comunicación asertiva, efectiva y para cumplimiento de sus objetivos.

2.1.6. Equipo de Gestión Institucional

La misión educadora es compartida por todos los miembros de la Comunidad. Las prácticas de la institución educativa son producto de la tarea de cada integrante que trabaja junto a otras personas realizando las gestiones necesarias para lograr una educación integral. El Párroco, Representante Legal y equipos directivos son responsables de conducir estas acciones para alcanzar los objetivos institucionales. La gestión es necesaria para ejercer la dirección y el liderazgo como servicio en nuestra Escuela, procurando la formación de niños, niñas y jóvenes desde la fe y los valores cristianos para el bien común.

Así definida, la gestión escolar se establece como un proceso que acentúa la responsabilidad del trabajo en equipo, a la vez que requiere de un proyecto que se constituya como el horizonte del accionar de los miembros de la Comunidad Educativa.

Creemos que gestionar es hacer y hacer con, por lo que se contempla la dimensión participativa y se concibe como una actividad colectiva y no de actores meramente individuales. 

Esta concepción resignifica el rol del educador y de la Comunidad Educativa, desde una perspectiva social y cultural de la gestión escolar mediante el establecimiento de compromisos de participación y de construcción de un proyecto común, de una misión y de un valor compartido.




3. Los modos de educar

¿Cómo nos miramos aprendiendo y enseñando?

3.1. Estilo educativo

La escuela es un ámbito de crecimiento comunitario. Creemos que la educación sólo es posible si es pensada en comunidad y que su objetivo es contribuir al bien común y a la perfección de cada persona promoviendo la igualdad de oportunidades. 

Nuestro estilo educativo se fundamenta en una pedagogía cristocéntrica centrada en Jesucristo, verdadero Maestro, modelo de educador por excelencia. Así entendido, nuestra propuesta de formación se ve caracterizada por la acogida y la cercanía con los prójimos; la comprensión de la educación como un encuentro entre sujetos; el respeto de los tiempos de acuerdo a sus necesidades y dones particulares; el discernimiento, reconocimiento y valoración de las personas con capacidades diversas y complementarias. 

Nos reconocemos como cooperadores de la Verdad, discípulos de Jesús Maestro, constituyéndose en nuestras prioridades humanas y pedagógicas: la escucha respetuosa; la firme creencia de que toda persona puede aprender y cultivar lo mejor de sí, siempre con esperanza; el acompañamiento atento y cuidadoso del proyecto de vida de todos los miembros de la Comunidad Educativa, particularmente de los niños, niñas y jóvenes; el diálogo como medio fundamental para el encuentro fraterno;  la creatividad sobre la base de lo recibido; la oración como lugar común de fraternidad; y el testimonio comprometido y renovado de valores humanos y cristianos como fuente de autoridad, entre otras características.

Trabajamos los saberes académicos considerando como valor y principio fundamental de todo ser humano la dignidad de la persona. Fruto del reconocimiento de esta dignidad, organizamos los contenidos y estrategias metodológicas en favor del cuidado de la vida en todas sus dimensiones y manifestaciones como don y tarea. La vida del propio ser humano en su integralidad y el cuidado del mundo, nuestra “casa común” (Cfr. Francisco, 2015) y todos los seres vivos que habitan en ella. 

Concebimos diversidad de dones, capacidades y vocaciones pero iguales en derechos y obligaciones, compartiendo el mismo llamado a construir una comunidad fundada en valores democráticos que orienten las prácticas en vistas al bien de todos los miembros de la sociedad. 

En consecuencia, salimos en misión, trabajando juntos, en equipo y de manera colaborativa, sobre una multiplicidad de saberes y estrategias, a encontrarnos con el prójimo. Abrimos las puertas a la Comunidad, y recibimos a aquellos que se acerquen para alojarlos y acompañarlos en la medida de nuestras posibilidades, desarrollando en niños, niñas y jóvenes la empatía y corresponsabilidad de los integrantes de la sociedad, generando un sentido de pertenencia y un profundo sentido de vida al mismo tiempo. 

Reconocemos como principal misión el descubrimiento personal y comunitario del sentido de la vida de todos los miembros de la Comunidad Educativa. Es propio de la educación el apostar a futuro, y el futuro es el tiempo de la esperanza.

3.2. Estilo de escuela en clave pastoral

Pensar la escuela en clave pastoral significa colocar la dimensión cristiana como horizonte significativo orientador de todos los objetivos y acciones de la institución educativa. “Toda la escuela es pastoral: en su ser, en su hacer, en su relacionarse y en su proyectarse” (Casas, 2012: 27). En la escuela católica la misión de la pastoral es inculturar el Evangelio y evangelizar la cultura. Esto es, discernir la realidad a partir de los valores evangélicos y actuar en consecuencia, haciendo presente el mensaje del Primer Anuncio en el mundo de hoy. 

La escuela católica tiene por vocación educar evangelizando y evangelizar educando. Así entendida la educación, es necesario comprender a la institución en todas sus dimensiones como comunidad educativo-pastoral, es decir, sujeto, agente y destinatario de la evangelización. Esto es, haciéndose presente de manera significativa en cada cultura particular para iluminar lo mejor de ella y sumarle aquello que necesite. La misión de la escuela católica es la de cultivar a un tiempo la Verdad y la Caridad.

La relación entre educación y evangelización expresada en nuestro lema: “Educar desde la fe para la vida” caracteriza a la Escuela en clave pastoral, y ello es posible como resultado de la construcción y comunión entre todos los miembros de la Comunidad Educativa. Somos agentes pastorales copartícipes y corresponsables de la misión de la Iglesia educando a los niños, niñas y jóvenes que asisten a nuestro Instituto.  

La escuela en clave pastoral significa que educamos para humanizar y construir sociedades y mundos nuevos. Entendemos que para desarrollar los valores cristianos debemos antes cultivar adecuadamente los valores humanos ya que los primeros presuponen a los segundos. 

La meta de la escuela católica es favorecer al proceso de formación integral sobre las bases de una antropología cristiana que eleve y ennoblezca a la persona humana con deberes y derechos para la construcción de una sociedad justa, fraterna y solidaria, desde la perspectiva del Evangelio (Cfr. Otero, 2015: 8). San Juan Pablo II hace referencia a los desafíos de educar y nos dice: “La verdadera educación debe partir de la verdad sobre el hombre, de la afirmación de su dignidad y de su vocación trascendente” (Cfr. Juan Pablo II, 2004).

3.3. Estilo de gestión educativa

La gestión es algo propio de toda actividad humana en relación con los demás. Es la práctica de organizar una tarea de manera eficiente en vistas a la consecución de un logro común. Gestionar es hacer posible, es orientar, es acompañar, es acoger, es coordinar, es escuchar, es revisar. En síntesis, gestionar es servir, porque lo esencial no es la persona que ordena o administra sino los resultados posibles, frutos de un acertado reconocimiento de las particularidades y potencialidades de cada persona y una correcta administración de los recursos disponibles. Para esto consideramos fundamental el uso apropiado de la comunicación como fuente de información para la toma de decisiones correctas. 

Somos fruto del encuentro entre personas, entre profesionales de la educación y sujetos de aprendizaje. Esta construcción es colectiva desde la participación activa y responsable, la seriedad, la empatía, el compromiso y el sentido de pertenencia. Estamos en disposición de aprender y educamos desde la acción y el testimonio. 

Todos los miembros de la Escuela gestionamos diversas dimensiones con diferentes grados de responsabilidad, en el marco de nuestro estilo educativo. 

Gestionamos la escuela en equipo, colaborativamente, en diálogo permanente para discernir lo mejor para la Comunidad. Gestionamos a través de la escucha atenta y la respuesta adecuada a las necesidades reales de cada uno. Reconocemos la diversidad como posibilidad y el conflicto como un desafío, como una instancia de aprendizaje. 

El foco de nuestra tarea educativa es que los niños, niñas y jóvenes logren aprendizajes transformadores. Para esto enseñamos y todos los miembros de la institución acompañamos educando con la palabra y el ejemplo. La calidad educativa encuentra su principio y fin en el trabajo comprometido, participativo y responsable de cada integrante de  la comunidad educativa. 

Confiamos en las posibilidades de aprendizaje de las personas y fomentamos un clima institucional que favorezca las buenas prácticas pedagógicas.

3.4. Estilo de convivencia

El ser humano es un ser social por naturaleza. Reconocemos que cada persona es única, singular e irrepetible, miembro de una familia, perteneciente a un determinado contexto histórico y social, parte de una institución y de una sociedad. Los vínculos entre las personas se producen tanto en la escuela o fuera de ella como resultado de la interrelación con los prójimos.

La institución educativa es un escenario fundamental en el proceso de socialización entre las personas para la construcción y aprendizaje de valores, actitudes y normas que favorecen y mejoran la convivencia escolar, social y ciudadana. 

“Jesucristo es el fundamento, en quien todos los valores humanos encuentran su plena realización y su unidad” (Otero, 2015: 19),  donde la vida de las personas descubre su sentido en comunidad. Los miembros de la Escuela estamos llamados a construir una convivencia fraterna, justa y solidaria “haciendo de las bienaventuranzas la norma de su vida” (Otero, 2015: 19) y desde ellas promover los valores del Evangelio.

Propiciamos el encuentro entre personas, generando un espacio donde medie la palabra y la escucha, el diálogo respetuoso, la valoración del tiempo de los demás, la comunicación asertiva, la discreción y privacidad de los involucrados, como así también la coherencia y honestidad, evitando el rumor y la distorsión de la verdad en las diversas acciones. Desde los Acuerdos Escolares de Convivencia trabajamos los conflictos inherentes a toda relación humana, con el objetivo de mejorar la calidad de los vínculos en situaciones de convivencia.  “Aprender a convivir es esencial para poder crecer con equilibrio” (Lafont, Batista, 1994) reconociendo los aspectos propositivos y prescriptivos de las trayectorias escolares y de la labor profesional de los agentes institucionales con la Comunidad Educativa.

Afianzamos y promovemos el cumplimiento de las normas sociales que nos rigen para contribuir al bienestar general, expresado en el Preámbulo de la Constitución Nacional Argentina. La institución educativa, como espacio dentro de un sistema y cultura democrática, establece normas y valores. Las normas implican la determinación de límites, son únicas y no negociables. Por su parte, los valores dan sentido a los acuerdos escolares de convivencia. En esta Escuela reconocemos que las normas implican un aprendizaje y son parte del proceso de enseñanza ya que las prácticas pedagógicas están fundamentadas en valores universales y cristianos.




4. Nuestros Proyectos

¿Cómo trabajamos juntos? 

4.1. Proyectos institucionales

4.1.1. Celebración de nuestro Patrono san José

Como Comunidad Educativa y Parroquial celebramos en comunión todos los años la festividad de San José. El Departamento de la Fe y Pastoral coordina los distintos niveles educativos de la Escuela junto a la Parroquia preparando las acciones que nos unen y nos convocan para acrecentar nuestro compromiso espiritual, siguiendo las enseñanzas de San José que iluminan la misión educadora.

4.1.2. Celebración navideña

Este encuentro institucional está enmarcado en las actividades del tiempo de adviento en donde profundizamos el misterio del nacimiento de Jesucristo y nos preparamos para recibirlo en nuestros corazones. Participan de este momento todos los niveles de la Escuela junto con la Parroquia. 

4.1.3. Intervenciones solidarias

Coordinados por el Departamento de la Fe y Pastoral, participamos activamente, con espíritu fraternal, de diferentes proyectos solidarios hacia adentro y hacia afuera de la institución en beneficio de las personas que más necesitan. 

4.1.4. Convivencias 

Estas actividades educativo-pastorales tienen como objetivo el desarrollo de la convivencia fraterna y el crecimiento de la fe de la comunidad. A través de ellas fortalecemos tanto la dimensión humana como social y espiritual de las personas que forman parte de la Escuela. 

4.1.5. Acto Institucional del 25 de mayo

Desde el año 1996, todos los niveles educativos del Instituto, recordamos el aniversario del “Primer Gobierno Patrio” de manera comunitaria, donde cada cual aporta un momento cultural significativo. Se celebra en el gimnasio del campo de deportes de la Escuela donde nos encontramos estudiantes, docentes y familias, como Comunidad Educativa, para festejar esta fecha fundamental de nuestra historia. 

4.1.6. Feria del libro

La Feria del Libro surge con el objetivo de acercar propuestas pedagógicas para potenciar la capacidad de oralidad, lectura y escritura de los y las estudiantes. Para ello promovemos el intercambio y la circulación de conocimiento y encuentro entre los miembros de la Comunidad Educativa articulando los distintos niveles e invitando a participar a las familias en este proceso. 

Es un espacio donde se trabaja la calidad literaria, la narración y la escucha atenta y respetuosa a través de la presentación de libros, la puesta en escena de obras de teatro, y la muestra de trabajos de estudiantes expresados en diversos proyectos sobre temáticas variadas.

4.1.7. Club de matemática

El Club de Matemática procura que niños, niñas y jóvenes desarrollen habilidades implicadas en la resolución de problemas matemáticos y valoren la riqueza de compartir experiencias con sus pares de la Comunidad Educativa y de otras instituciones.

El objetivo del club es potenciar la capacidad para el abordaje y la resolución de situaciones problemáticas promoviendo el pensamiento creativo y original, el trabajo colaborativo y el conocimiento matemático.

4.1.8. Intertribus

El proyecto institucional de Intertribus se viene ejecutando desde el año 1989, poniendo en valor la alegría, creatividad y compañerismo de los jóvenes, y a la vez recuperando la riqueza y diversidad de los pueblos originarios de Córdoba. Estas actividades son una invitación a participar de diferentes propuestas que potencian la formación no sólo personal sino también comunitaria de estudiantes y docentes en el marco de los festejos por el día del estudiante. 

Este proyecto es uno de los momentos más significativos en cuanto a la construcción y sostenimiento de lazos distintos a los establecidos en el aula, generando experiencias, aprendizajes y recuerdos invaluables que perdurarán más allá de la escuela y el ámbito escolar. 




5. Proyección comunitaria

¿Cómo nos proyectamos junto a otros?

5.1. Convenios interinstitucionales 

En el marco de relación y colaboración entre organizaciones, el Instituto Parroquial San José ha realizado acuerdos de cooperación mutua con diferentes instituciones.

El proyecto de Práctica Docente del  Profesorado de Educación Primaria participa de una Red de Escuelas Asociadas. Se trata de instituciones co-formadoras en diferentes instancias, que incluyen las experiencias de prácticas en diversas escalas y niveles. De esta manera, el estudiantado del Nivel Superior se aproxima al campo de intervención profesional docente.

Con la Universidad Católica de Córdoba (U.C.C.) hemos acordado el ingreso de nuestros egresados y egresadas a las diferentes carreras de grado, excepto medicina, sin rendir el examen de ingreso cumpliendo determinadas condiciones académicas. Además, el convenio establece un sistema de becas para estudiantes del Instituto Parroquial San José que deseen ingresar a la U.C.C. para realizar estudios de pregrado y grado.

Desde la Escuela estamos comprometidos en orientar a cada joven en la elección de sus carreras. Por ello, realizamos un convenio con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (U.N.C.) para que estudiantes avanzados de la carrera, asistan a las cátedras de Formación para la Vida y el Trabajo de Nivel Secundario.  

Acorde a los cambios de la demanda educativa, el Instituto Parroquial San José junto con la Universidad Tecnológica Nacional (U.T.N.) procuran dar respuesta a una diversidad de intereses y posibilidades a partir de la promoción de los estudios de Nivel Superior. En el marco del convenio entre las organizaciones, el Instituto es potencialmente sede de la Licenciatura en Tecnología Educativa. La misma tiene como objetivo brindar una alternativa de formación en áreas referidas al manejo de las tecnologías. Esta formación está dirigida a la inserción de la tecnología educativa en procesos de formación inicial y continua propios del sistema educativo, así como dispositivos de capacitación y actualización que se desarrollan en instituciones y organizaciones del sistema socio productivo. 

Por otra parte, nuestro Instituto junto con el Colegio Universitario de Periodismo (C.U.P.), implementan el sistema de pasantías educativas previsto por la Ley 26.427 para una práctica profesional en el Departamento de Comunicación Institucional.

5.2. Ciclos de formación comunitaria

Desde la fe para la vida

Los ciclos de formación y vinculación están pensados para ser transitados por la Comunidad Educativa en un trienio de charlas formativas que aborda tres ejes temáticos: Educación para el amor;  Educación para la diversidad y Educación para el bien común. 

Cada ciclo tiene la finalidad de asumir una misión compartida e incrementar los espacios de encuentro multidisciplinario y de integración. Nos proponemos brindar una educación integral en valores, abordando un enfoque preventivo en la socialización y el aprendizaje, a la vez que propiciando la construcción de vínculos fraternos. 

Asimismo, buscamos profundizar la gestión de una escuela en clave pastoral y generar una oportunidad para que la institución educativa se ponga al servicio de la comunidad a partir de las actuales demandas sociales.

Queremos promover la conciencia de que los miembros de la comunidad somos agentes partícipes de la formación y del porvenir de la sociedad.

Los ciclos de formación buscan acrecentar la comunión entre escuela y familia, fomentando el trabajo vincular que facilite alcanzar acuerdos a partir del diálogo, del debate y la reflexión conjunta acerca de las temáticas propuestas. En este sentido, los espacios comunitarios son el ambiente propicio para la reflexión, la participación, la colaboración, el encuentro y la formación compartida que permita revisar y deconstruir prácticas naturalizadas.

Los ejes temáticos propuestos surgen de la necesidad de abordar asuntos emergentes en la sociedad que, como institución educativa, nos interpelan y nos desafían a trabajarlos junto a la Comunidad Educativa.

Desde la identidad expresada en el lema institucional “Educando desde la fe para la vida” como reflejo de nuestra misión educadora proyectamos estos ciclos de formación a partir del desarrollo del Primer Anuncio en el contexto real y concreto de cada estudiante.

A partir de la díada fe y vida planificamos trabajar desde lo académico con proyección a la praxis concreta, tres temas fundamentales para nuestro tiempo:  amor-sexualidad; diversidad-integración; bien común-ciudadanía. Amor y sexualidad porque consideramos a la persona integralmente desde sus múltiples dimensiones como una unidad de cuerpo, alma y espíritu. Diversidad e integración porque nos reconocemos como seres heterogéneos, únicos e irrepetibles, llamados a compartir nuestros dones y a celebrar aquello que nos enriquece a partir de lo diferente. Por último, hablamos de bien común y ciudadanía porque nuestra misión es la construcción de una sociedad democrática más justa y solidaria.


Ciclos de educación - Desde la fe para la vida “Año 1”

  • Educación para el amor

Afectividad /emotividad

  • Educación para la diversidad

Integración/heterogeneidad

  • Educación para el bien común

Educación y ciudadanía


Ciclos de educación - Desde la fe para la vida “Año 2”

  • Educación para el amor

Sexualidad Humana

  • Educación para la diversidad

Los límites y el valor de la palabra

  • Educación para el bien común

Emotividad en redes: manejo emocional, privacidad y exposición


Ciclos de educación - Desde la fe para la vida “Año 3”

  • Educación para el amor

Antropología cristiana

  • Educación para la diversidad

Los tiempos de aprendizaje y la estimulación temprana

  • Educación para el bien común

Adicciones




Bibliografía

Libros

CASAS, E., (2012) El diseño de la clave pastoral en la escuela. Córdoba: JAEC.

DEBANNE, R., (2015) Manual de normativa y legislación escolar: nivel medio Córdoba. Córdoba: Punto de apoyo. 

Equipo Episcopal de Educación Católica (1985) Educación y proyecto de vida. Editorial Oficina del Libro. Bs. As. 

FRANCISCO PP. (2015) Laudato si. Sobre el cuidado de la casa común. Buenos Aires: Conferencia Episcopal Argentina. 

HUNTER, James C. (1999) La Paradoja: Un relato sobre la verdadera esencia del Liderazgo. España: Empresa activa.

MANGALAVITE, P. H., (2015) Legislación escolar de la provincia de Córdoba. Córdoba: Veronesi.

OTERO, H., (2015) Vayan y enseñen: identidad y misión de la escuela católica en el cambio de época a la luz de Aparecida. Buenos Aires: S.M.

SECO, R. F. y A. O. COLAZO, (2007) Régimen laboral de los docentes de institutos adscriptos.  Córdoba: Alveroni. 

 SÁNCHEZ S. y ZORZOLI, N., (2016) Cómo concursar cargos directivos y de supervisión. Argentina: Noveduc.


Documentos 

AA.VV. (1995) PEI Instituto Parroquial San José .S/D. Córdoba.

XI Sínodo Arquidiocesano de Córdoba (2018). El Primer Anuncio del Evangelio hoy en Córdoba. Córdoba.

Junta Arquidiocesana de Educación Católica, 2019. Animadores de comunión: lo que la escuela parroquial necesita del perfil del Sacerdote y del Representante Legal. Córdoba, Argentina.

Juan Pablo II PP. (2004) Discurso del Santo Padre Juan Pablo II a los participantes en un simposio europeo sobre el tema “Los desafíos de la educación”. p. 4  2004. [en Web] https://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/2004/july/documents/hf_jp-ii_spe_20040703_symposium-education.html Página consultada en noviembre de 2019. 

Francisco PP. (2015) Laudato si: sobre el cuidado de la casa común. Buenos Aires: Conferencia Episcopal Argentina.


Legislación

Constitución de la Nación Argentina, 1994.

Constitución de la Provincia de Córdoba, 2001.

Estatuto docente primario decreto ley 1910/E/57

Estatuto docente secundario decreto ley 214/E/57

Ley de Educación Provincial Nº 9.870

Ley Nacional N° 26.206 

Reglamento general de los institutos de nivel superior no universitario de la provincia de Córdoba Resolución 333/05.


Instrumentos de consulta

Encuestas a las familias realizadas digitalmente en octubre de 2018.

Encuestas a los estudiantes de nivel inicial, primario, secundario y superior realizadas digitalmente en noviembre de 2018.

Encuentros de personal docente y no docente 2016-2020. 

Jornadas de formación docente 2016-2019.