Experiencia en contexto: un lugar para desplegar conocimiento, talentos y valores

En la escuela, los espacios facilitan las posibilidades para descubrir, compartir y crecer, son el lugar donde se despliega la vida escolar, donde se aprende a compartir y convivir, a descubrir y a preguntar. Cada ambiente dice algo de lo que creemos sobre la educación. El patio de juegos y las salas de nivel inicial son el lugar privilegiado para que los más pequeños puedan explorar y construir sus primeras experiencias de aprendizaje con confianza, desde el intercambio y la propia experimenta con los objetos y las ideas. Nuestras aulas son el corazón del proceso educativo. En cada clase se eleva el conocimiento, se abren preguntas, se forman vínculos, se construye pensamiento. El SUM se transforma, cada vez que se habita, en un espacio para el aprendizaje compartido. Allí se realizan encuentros, talleres, debates y celebraciones. El deporte es un área de aprendizaje donde se desarollan virtudes humanas como el trabajo en equipo, el sentido de orgullo y pertenencia, la solidaridad, respeto y colaboración. La experiencia deportiva donde el lenguaje es el movimiento, se vive en el edificio de la escuela y en nuestro amplio Campo de Deportes. La palabra y el silencio son expresiones del ser. Nuestra Biblioteca es un espacio que invita a imaginar y a crecer en el mundo de las ideas y del conocimiento. La sala de informática abre las puertas a nuevas formas de aprender y conectar con el mundo, permite a nuestros estudiantes desarrollar nuevas competencias y acceder al conocimiento de forma activa e interactiva. El laboratorio de química habilita la pregunta, la curiosidad y la exploración científica en propia persona. La Iglesia San José, a la que accedemos directamente desde el interior de la escuela, nos invita a cultivar el espíritu, aprender a mirar con profundidad los corazones, a escuchar con empatía, a reflexionar y a encontrar sentido trascendente del proyecto de vida. Aquí, en cada uno de estos espacios, la escuela crece en comunidad. Una comunidad que aprende, acompaña, transforma y se deja transformar.
La familia, el lugar donde todo empieza

Creemos en una escuela que abraza, dialoga y camina junto a cada familia. Educamos juntos, con valores y con amor. En nuestra escuela, el vínculo con las familias es parte esencial del modo en que concebimos la educación. Cuando un estudiante ingresa al Parroquial San José, se inscribe la familia y por lo tanto no acompaña sino que es parte del proceso educativo y de la comunidad pastoral. Inspirados en la Sagrada Familia, buscamos recrear ese clima de cercanía, escucha y acompañamiento mutuo para concretar el proyecto de vida de cada niña, niño y joven. Así como José y María prepararon a Jesús para la misión del Padre, creemos que la educación necesita raíces firmes del hogar y brazos extendidos en la escuela. Por eso, generamos espacios de participación, diálogo y encuentro como forma de vida institucional.
Escuela Viva: educación más allá del aula

Nuestra escuela está en constante movimiento provocando la transformación. Aprendemos construyendo comunidad y saliendo al encuentro con el otro. En el Parroquial San José miramos a la escuela de manera integral, como un espacio donde crecemos en conocimiento y desarrollamos el carisma que nos permite construir junto a los demás, creando vínculos, haciendo realidad sueños compartidos, y transformando la realidad desde lo pequeño y cotidiano. Nuestros estudiantes participan activamente en experiencias que los invitan a mirar más allá de sí mismos. La comunidad educativa impulsa proyectos solidarios, jornadas que conectan con lo sensible, profundo y más humano, espacios de participación y actividades dentro y fuera del aula, donde la palabra, el hacer y el compromiso se encuentran para generar una experiencia que los prepare para la vida. Una escuela viva no espera que el cambio llegue: lo provoca.En el Parroquial San José formamos personas con empatía, conciencia social y deseo profundo por transformar el mundo.