Mi historia, nuestra historia

Viernes, 02 Noviembre de 2018

Conocé la historia del jardín del San José contada por él mismo

 Hace 50 años que juntos compartimos momentos únicos. Ahora quiero contarles mi historia. Soy el Jardín del San José. Comencé siendo una guardería y con la ayuda de las familias, en 1968 pude abrir mis puertas como el jardín  “Ardillitas”.

Atesoro mis mejores momentos y a todos los recuerdo muy bien. Cómo olvidarme de esos fines de semana de construcción y a la Señorita María Cristina López de Neira decorando las paredes con páginas de la revista Billiken para que más niños pudieran aprender y jugar en lo que hoy es la sala de computación. También recuerdo que ya en 1970 eran 52 niños y familias que confiaron en mí para comenzar su formación y juntos seguir trabajando a pulmón para poder crecer. En 1972 tuve la alegría de incorporar a las niñas.

Pasaron los años y cada vez eran más y más niños. En 1981 me mudé al primer piso para poder tener dos salas de 5 años. Más adelante abrí una tercera sala porque eran muchos los niños que querían estar en mi jardín. Eso me puso muy contento. En 1997 volví a tener dos salas de 5 años, pero no era una sala menos, sino que me preparaba para un gran desafío: recibir a los pequeños de 4 años. Junto a la actual Directora Marta Scorza, hicimos crecer a esa pequeña salita de 4 que comenzó con 16 curiosos y alegres estudiantes.

Cada vez crecía más. En 1996 compramos “la casita del jardín”, una vez más con la ayuda de toda la Comunidad Educativa, especialmente de los padres. Ellos siempre fueron mis grandes compañeros: desde el comienzo estuvieron presentes para trabajar con alegría por el crecimiento del jardín. Una vez listo mi hogar, pude poner en funcionamiento las dos salitas de 4 años por la mañana y las dos salas de 5 años por la tarde.

En todos estos años, fueron muchos los niños que me alegraron el corazón con su paso por aquí. Escucharlos reír a carcajadas, verlos asombrarse al descubrir el mundo, entristecerme con ellos cuando tienen una preocupación, disfrutarlos crecer, aprender, compartir con otros compañeritos, dar un abrazo... todos son recuerdos que atesoro con fuerza y los comparto con ustedes porque son mi gran orgullo. Ya llevo… mejor dicho, apenas llevo 50 años brindándome a toda la Comunidad.

¡Gracias por crecer conmigo!

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